Publicidad política pagada
Sabemos la importancia que tuvo la publicidad dentro de la reciente contienda electoral. Muchas propuestas, votos y elegidos. Pero acá sólo pretendo mencionar una campaña que me llamó la atención y no por buena. Trato de ser objetivo sin ninguna preferencia política a la hora de verlas con ojo crítico. Hablo concretamente de la campaña del flautista Carlos Moreno de Caro, para mí, absurda, más aún cuando pretende mostrar un congreso que estamos apunto de elegir como una ratonera, plagado de roedores amarillos, azules y rojos, colores que igual denotan el país que es Colombia.
Para estar claros, mi detracción va únicamente dirigida al fondo de la campaña y no a la composición del comercial en si, pues me parece que estaría muy bien dentro de un programa de parodias políticas como “Francotiradores” o el desaparecido “Zoociedad”. Pienso que la ética y los principios morales en la publicidad política deben ser más claros. El motivo por el cual toco este tema es sencillo; nada tiene más influencia sobre la sociedad como la publicidad, el dominio de ella sobre la forma que tienen las personas de ver la vida y entender el mundo, especialmente cuando relacionamos sus valores y sus modos de elección. Por eso creo que la publicidad debe estar sentada sobre unos principios básicos, que aunque todos dentro del medio los conocen, algunos insisten en obviarlos creyendo que la idea más payasa y pintoresca es la mejor.

toposauro dijo
Por aca conociendo el espacio.
Topamos...
17 Abril 2006 | 10:36 AM