Como diseñador, no encuentro nada en contra del arte urbano, estaría dispuesto a ofrecer cualquier pelea para que este sea explotado y porque no, tenido en cuenta. Vivo en una ciudad que en los últimos años sobresale por su embellecimiento y la conciencia que sus ciudadanos tienen hoy día para mostrar al mundo una urbe llena de cultura pero cuando hablo de arte urbano puedo asegurar que no me refiero a lo que últimamente se ha estado incrementando en las paredes de la 4ta,5ta, y 6ta.
Si es cierto que las paredes escuchan, también hablan, pero no debería ser de esta forma, cualquiera se maravillaría con una imagen de Nemo en un muro de la candelaria, inclusive un Rayo en alguna gran pared de un edificio. Pero, aquí sin poner en juego mis conceptos de diseño, ni tampoco haciendo un deber de buen ciudadano, quiero decir que el espacio que se han buscado los diseñadores más rebeldes, para plasmar sus stencil o estarcidos, no es el mejor.
No se puede negar que algunos son realmente buenos e inclusive no dudaría en pagar por ir a verlos en una gran sala de un museo (es cierto es arte urbano y por esto es para todos). Pero no encuentro una gran diferencia entre un pene desproporcionado en un muro o una leyenda de apoyo a algún grupo subversivo y estos si los veo junto a ellos. Y algo que no se podría negar, es que esto no ayuda mucho a la imagen del disenador, una imagen que muchos han querido rescatar pero sin embargo aun es tarea difícil y créanme esto no ayuda mucho, los diseñadores no pueden seguir siendo callejeros.
Esto es solo mi opinión.